Me pasó muchas veces la situación de caminar a la par con un hombre en la vereda y asustarme o cruzar la calle o cambiar el rumbo. Cuando desnaturalicé esa actitud empecé a sentirme culpable por prejuzgar a un hombre que nada que ver, pero me cuesta dejar de hacerlo, es un mecanismo de defensa. También es una situación que uso para intentar transmitirle a los hombres que me rodean que nosotras venimos con ese miedo cargado encima y convivimos con eso, nos ocupa tiempo en el cerebro, nos hace perder tiempo. Así que GRACIAS por traer este relato, me pasó últimamente también darme cuenta de que el hombre que caminaba a la par se diera cuenta de mi miedo e hiciera un gesto de perdón. Definitivamente la salida es ser optimistas. Como decís, son actitudes pequeñas que sumadas se hacen grandes.
¡Qué bueno leerte por acá, Javier! ¡Abrazo!
¡Gracias!
Hermoso, palabras que emocionan
💜
Gracias por esto. Buenísimo.
Me pasó muchas veces la situación de caminar a la par con un hombre en la vereda y asustarme o cruzar la calle o cambiar el rumbo. Cuando desnaturalicé esa actitud empecé a sentirme culpable por prejuzgar a un hombre que nada que ver, pero me cuesta dejar de hacerlo, es un mecanismo de defensa. También es una situación que uso para intentar transmitirle a los hombres que me rodean que nosotras venimos con ese miedo cargado encima y convivimos con eso, nos ocupa tiempo en el cerebro, nos hace perder tiempo. Así que GRACIAS por traer este relato, me pasó últimamente también darme cuenta de que el hombre que caminaba a la par se diera cuenta de mi miedo e hiciera un gesto de perdón. Definitivamente la salida es ser optimistas. Como decís, son actitudes pequeñas que sumadas se hacen grandes.
¡Gracias! Por la lectura, por aportar tu mirada💜